La fotocatálisis ofrece una solución concreta a uno de los mayores problemas a los que se enfrenta nuestra sociedad: la contaminación ambiental.

Autor: Mélanie Romat [i]

La fotocatálisis, descubierta hace más de 40 años, se reconoce ahora como un proceso que permite colaborar eficazmente contra el problema de contaminación atmosférica presente en las grandes ciudades.

¿QUÉ ES LA FOTOCATALISIS?

El proceso fotocatalítico parte del principio natural de descontaminación de la propia naturaleza.

Fotocatalisis

Se trata de un proceso químico mediante el cual las superficies tratadas con dióxido de titanio (TiO2), gracias a un proceso de oxidación activado por la luz solar o artificial, adquieren propiedades descontaminantes y autolimpiantes. En esas condiciones, la superficie transforma moléculas contaminantes en suspensión, como los dióxidos de nitrógeno (NOx), los dióxidos de azufre (SOx) o los compuestos orgánicos volátiles (COV), en nitritos y nitratos fácilmente evacuables por la lluvia.

La fotocatálisis fue descubierta en Japón en 1967 y surge como respuesta a la contaminación ambiental provocada principalmente por la industria y el tráfico rodado de las grandes ciudades y que además tiene efectos adversos sobre la calidad del aire en interiores, según se establece en el Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo (Ministerio de Trabajo).

Según la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA) la contaminación atmosférica de las áreas metropolitanas causa 350.000 muertes prematuras en Europa, y está demostrado que un 96% de la población urbana sufre los efectos de una contaminación atmosférica que supera los límites fijados por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

En este contexto, la fotocatálisis ofrece una solución concreta a uno de los mayores problemas a los que se enfrenta nuestra sociedad.

Italia es uno de los países europeos más avanzados en la aplicación de productos fotocatalíticos, de acuerdo con las “Directivas para el uso de sistemas innovadores con el fin de prevenir y reducir la contaminación medioambiental” publicadas por el Ministerio italiano del Medioambiente en el año 2004.

El fenómeno de fotocatálisis se puede aplicar sobre una amplia diversidad de activos de infraestructuras. Además, no sólo tiene un efecto descontaminante probado, sino que además tiene propiedades autolimpiantes que detallaremos a continuación.

APLICACIONES

Concretamente, el proceso fotocatalítico se puede aplicar sobre un amplio abanico de materiales de construcción y elementos urbanos que una vez tratados con TiO2 (catalizador), adquieren propiedades descontaminantes.

El proceso fotocatalítico se puede aplicar sobre un amplio abanico de materiales de construcción que, una vez tratados, adquieren propiedades descontaminantes.

Entre ellos, podemos mencionar aplicaciones de pavimentos fotocatalíticos, tanto a nivel de tráfico rodado, como peatonal, que permiten reducir hasta un 50% de concentraciones de NOx, según el ensayo ISO 127197-1.  Ya se han desarrollado aplicaciones de esta índole en diferentes zonas de Madrid y Barcelona.

Otro tipo de aplicación posible: fachadas y cubiertas, mediante paneles cerámicos o pinturas y láminas asfálticas impermeabilizantes con granulado fotocatalítico, respectivamente.

En el caso de las fachadas, el Centro de Estudios Ambientales del Mediterráneo (CEAM) ha realizado ensayos a escala real, obteniendo resultados que sugieren que 1 m2, expuesto al sol, llega a descontaminar cerca de 270,91 microgramos de NOx por hora.

Además de estas aplicaciones, cabe destacar los efectos autolimpiantes de la fotocatálisis que tienen como consecuencia la reducción de los costes de conservación y de mantenimiento de los materiales, ya que las sustancias fotocatalíticas impiden la acumulación de suciedad en su superficie en mayor medida que las no tratadas (los elementos verticales sobre los que se aplica se convierten en autolimpiables) y reducen los malos olores debido a su carácter biocida y organoléptico.

ISLAS FOTOCATALITICAS

Uno de los proyectos más ambiciosos de aplicación son las llamadas ‘Islas fotocatalíticas’ que consisten en una zona urbana donde todas las superficies, que han sido tratadas con esta tecnología: pavimentos, techos y fachadas, contribuyen a limpiar el aire.

Fotocatalisis

Según indica David Almazán, Presidente de la Asociación Ibérica de la Fotocatálisis (AIF) y Director de Ingeniería del Terreno de Eptisa, en función de los diferentes materiales observados “los resultados de laboratorio indican un nivel de absorción del NO2 de hasta un 50%”.

Como ejemplo de isla fotocatalítica podemos citar el Eco Barrio de La Rosilla en Madrid, donde se han instalado losetas fotocatalíticas como pavimento peatonal, adoquines fotocatalíticos, como zonas de aparcamiento y pavimento fotocatalítico para el tráfico rodado. Está previsto que la segunda fase (la edificación) se lleve a cabo en un futuro, donde las fachadas serían fotocatalíticas y las cubiertas impermeabilizantes también.

Gracias a su aplicación a gran escala, la fotocatálisis permite avanzar hacia modelos ambiciosos de ciudades menos contaminantes, más “inteligentes” y sostenibles.

Varias marcas y empresas se han especializado en la comercialización de productos fotocatalíticos, los cuales, debido a su carácter innovador y a los impactos positivos que tienen sobre el medioambiente, han incrementado considerablemente sus ventas en los últimos años.

En este contexto, la AIF trabaja en la puesta a punto de un Sello de Actividad Fotocatalítica de Producto para regularizar el uso y garantizar la calidad de los productos.


 

[i] Mélanie Romat es responsable de comunicación y coordinación para la división de Desarrollo Institucional, Económico y Social de Eptisa.

 

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