El ICPD evalúa las políticas públicas de los países en relación con el desarrollo y propone una alternativa a las herramientas tradicionales de medición del progreso

Autor: Mélanie Romat

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Imagen: ICPD

¿QUÉ ES EL ICPD?

El Índice de Coherencia de Políticas para el Desarrollo (ICPD) es una interesante iniciativa impulsada en el año 2015 por varias organizaciones. Pretende ofrecer una alternativa a los indicadores tradicionales de medición de progreso de los estados, especialmente el PIB – basado únicamente en factores económicos –  el cual no tiene en cuenta otros aspectos relevantes del desarrollo.

El ICPD se calcula basándose en las siguientes componentes: Económico, Social, Ambiental, Global, Productivo. Cada componente incluye una serie de factores que se miden para poder obtener los resultados y atribuir una “nota” a cada uno de los países evaluados. Asimismo, el componente Económico incluye factores como el Índice de Secreto Financiero, o los Ingresos Fiscales; el componente Social se basa en métricas como la Esperanza de vida saludable; o el Gasto público en protección social.

Para elaborar la clasificación se ha seguido una escrupulosa metodología llevada a cabo por la agencia de estadísticas Devstat.

El resultado de este análisis es un ranking de 133 países provenientes de los cinco continentes, clasificados en función de su grado de cumplimiento de los diferentes componentes y factores.

Los países nórdicos demuestran su implicación en este ámbito, encontrándose en primera posición Dinamarca, seguido por Suecia y Noruega.

España ocupa la 13ª posición del ranking con una nota de 76.73. Es interesante ver cómo la clasificación revela su alto grado de cumplimiento en el componente “Global”, pero pone igualmente de manifiesto su retraso en el aspecto “Productivo”. Así, para los criterios de “Diferencia entre empleo masculino y femenino en el sector industrial” y de “Extracción anual de agua dulce para uso industrial” el país registra un valor negativo, demostrando su posibilidad de mejora en dichos sectores.

¿CUÁL ES SU OBJETIVO?

El Objetivo del ICPD es medir el desarrollo de un país en relación con los otros países y con el planeta, partiendo de la base que hay que tener en cuenta estos dos parámetros para que el desarrollo se haga de forma sostenible.

Lo que realmente lo diferencia es su análisis de las políticas públicas de los países y el impacto que tienen en su desarrollo. No se trata de medir únicamente datos aislados sino de contemplarlos en un contexto más amplio de decisiones políticas.

Otra característica: la clasificación refleja tanto las políticas que contribuyen positivamente al desarrollo sostenible como las que contribuyen negativamente, por ejemplo la deserción escolar o el gasto militar.

De esta forma se pretende ofrecer un análisis completo de las políticas públicas de cada país, dando prioridad a las que se centran en el desarrollo humano y en el respecto del medio ambiente. El propósito es sensibilizar a los actores involucrados y concienciarles sobre lo que se ha alcanzado y de los esfuerzos que quedan por hacer.

Se pretende ofrecer un análisis completo de las políticas públicas de cada país, dando prioridad a las que se centran en el desarrollo humano y en el respecto del medio ambiente.

A pocos meses de la definición de la nueva Agenda de Desarrollo Sostenible que ha fijado ambiciosos objetivos de desarrollo para 2030, resulta prioritario movilizar los países para que tomen decisiones alineadas con principios de sostenibilidad y de desarrollo.

¿CUÁLES SON SUS PERSPECTIVAS FUTURAS? ¿SE ESTÁ TOMANDO EN SERIO?

No es la primera vez que se propone una alternativa al PIB.

El Índice de Desarrollo Humano (IDH), iniciativa del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), propone calcular el nivel de desarrollo humano de los países, basándose en tres parámetros: vida larga y saludable, educación y nivel de vida digno. Así, la salud, la educación y la riqueza se combinan para medir el desarrollo de las naciones de forma más completa.

Otra propuesta, la Renta Nacional Bruta (RNB), que se obtiene añadiendo al Producto interior bruto a precios de mercado las Rentas primarias netas procedentes del resto del mundo.

Son iniciativas de interés pero no tienen el alcance del ICPD, que propone por primera vez una medición de desarrollo exclusivamente basada en la sostenibilidad, teniendo en cuenta una gran variedad de parámetros.

Ahora la pregunta que surge es si realmente la creación del ICPD tendrá el impacto esperado y cómo se está recibiendo por parte de los actores involucrados. El éxito de la iniciativa depende de que se esté teniendo en cuenta a la hora de definir políticas públicas y eventuales reformas.

Todos los que entendemos la importancia de iniciativas como ésta debemos darle difusión. La repercusión mediática es un factor determinante en este sentido. La medida del desarrollo condiciona las políticas a llevar a cabo. Una medida más holística del desarrollo que supere  la visión sesgada y economicista del PIB nos puede llevar a la implementación de políticas más diversas que aseguren el progreso de las personas en todas sus dimensiones.

 

Para más detalles sobre el índice, la metodología o el ranking, pueden consultar la página web: http://www.icpd.info/

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