ENTREVISTA A MIGUEL LUENGO-OROZ

Como continuación a nuestro post analizando las oportunidades vinculadas al Big Data en términos de desarrollo, hoy publicamos una entrevista a Miguel Luengo-Oroz.

Miguel es Chief Data Scientist en UN Global Pulse, iniciativa de la Secretaria General de las Naciones Unidas cuya actividad está centrada en innovaciones basadas en el análisis de datos para un desarrollo sostenible y apoyo a acciones humanitarias.

Miguel Luengo Oroz_Amman

Credits: Rene Clausen Nielsen

NWS ¿Cuando se creó el UN Global Pulse? ¿Nos puedes explicar brevemente lo que es?

M.L. United Nations Global Puse se creó en 2009 cuando a raíz de la crisis financiera muchos países perdieron en pocos meses en términos de desarrollo lo que habían tardado en ganar en años sin que hubiese datos que lo  testificasen. UN Global Pulse se plantea usar los datos para llegar a una mejor comprensión del mundo con el fin de ponerlos al servicio de las políticas públicas: nuestro reto es identificar problemas y buscar soluciones, en colaboración con las instituciones locales.

En 2011 se hicieron las primeras pruebas de concepto, luego en 2012 se publicó el artículo titulado “Big Data for Development”. En los últimos años se han llevado a cabo 20 casos de estudio respondiendo a problemáticas concretas de agencia de NNUUs. Otra de las principales iniciativas desarrolladas en este marco es el Challenge Big Data y Clima para mapear los experiencias interesantes que usan Big Data para mejorar la adaptación al cambio climático. Otro logro importante ha sido la publicación, en 2015, de “La revolución de los datos”.

Ahora UN Global Pulse trabaja en una doble vertiente en el uso de Big Data como bien público: por un lado tratamos de establecer principios y guias para acelerar la adopcion del uso de Big Data con fines públicos y por otro realizamos casos de estudio innovadores que intentamos sean buenas prácticas en el uso de Big Data en proyectos de desarrollo o políticas públicas, tratando de sistematizar el empleo de los mismos. No hacemos desarrollos tecnológicos genéricos sino búsqueda de soluciones a problemas concretos. Para desarrollar nuestro trabajo tenemos tres laboratorios de innovación: en Jakarta, New York y Kampala.

Los datos son la materia prima de vuestro trabajo ¿Es difícil conseguir estos datos?

Lo realmente importante es fijar el problema y no empezar por los datos. Una vez que el problema está definido hay que pensar cómo nuevos tipos de datos pueden ayudar a resolverlo. Es ahí donde en ocasiones  los datos útiles son producidos por empresas privadas que tienen que percibir un retorno para su organización y ver la utilidad de lo que vamos a desarrollar. Para ello además debemos proteger su ventaja competitiva y garantizar la privacidad de los ciudadanos.

De momento, como las aplicaciones no están completamente definidas,  los datos no tienen un valor predefinido, pero esta situación cambiará, y pronto se fijará un precio para su uso. En este sentido, es importante buscar el equilibrio para que el precio sea justo para todos los actores.  Y tenga en cuenta el impacto social.

Los datos digitales se utilizan, en nuestro sector, como “proxy” del comportamiento humano. En Big Data, la gente ocupa un lugar central: queremos saber cómo nos comportamos, qué nos preocupa, que es lo que realmente nos interesa para proteger a las poblaciones más vulnerables. Para conocer esto, establecemos 4 tipos de categorías de Big Data: i) los datos recolectados de manera activa, mediante encuestas o sondeos; ii) aquellos que recogen lo que expresa la gente públicamente en los medios (prensa, radio, TV, RRSS, etc); iii) las trazas digitales o metadatos, que reflejan la actividad digital de las poblaciones (uso del teléfono, tarjetas de crédito, envíos de cartas, etc) y iv) aquellos datos obtenidos por sensores: imágenes satélites, internet de las cosas, drones, etc.

Vemos que el análisis de datos puede dar acceso a información de todo tipo y usarse para fines muy diversos. ¿Nos puedes dar un ejemplo de uso de datos que permita solucionar problemas de orden medioambiental?

Tenemos el ejemplo del proyecto Global Forest Watch que analiza los cambios de cubierta arbórea y la problemática de incendios forestales. Gracias al proyecto, se detectó que los fuegos – fuente de importantes problemas por los humos tóxicos generados – habían incrementado en la zona debido a la sequía, y que afectaban principalmente las zonas de cultivos de madera, aceite de palma y concesiones forestales de grandes empresas. Es posible que los incendios crecientes sean una estrategia para desbrozar los campos o deteriorar las tierras de empresas competidoras, a pesar de las leyes prohibiendo estas prácticas, pero aún queda mucho por estudiar para poder encontrar respuestas.

Sin embargo, el uso de datos provenientes de imágenes satélites, datos abiertos y crowdsourcing ha permitido facilitar información puntual a gobiernos, ONGs, empresas y público más amplio, y avanzar con la resolución de un problema que afecta tanto la salud pública como el medioambiente.  Creo que el Big Data no es el nuevo petróleo como muchos dicen sino la nueva energía verde que puede ayudarnos para crear un futuro más sostenible.

El Big Data no es el nuevo petróleo sino la nueva energía verde que puede ayudarnos para crear un futuro más sostenible.

¿Podemos pensar que dentro de unos años el uso de datos será una parte integral de la actividad de cualquier empresa u organismo? ¿Se puede volver algo totalmente integrado a los modelos de negocio?

Ya está pasando en el sector privado en casi todos los ámbitos. Es la base del modelo de negocio de Internet, donde los datos se usan sobretodo en el marketing para mostrar anuncios. Todas las grandes empresas se están preguntando cómo los datos pueden ayudar a su negocio, para tomar decisiones en tiempo real, optimizar procesos, ser más rápidos y más económicos, o simplemente para ofrecer un mejor servicio. El sector privado ya lo está implementando, ahora queda por aplicarlo al sector público sin tardar demasiado.

La idea es que nuestros proyectos pasen de ser proyectos de innovación a ser parte integrante de los programas, dirigidos por los propios responsables locales. Está pasando ahora en Túnez, donde trabajamos con el PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo) y el Instituto Nacional de Estadística sobre indicadores de gobernanza basados en análisis de redes sociales, incluyendo temas como corrupción.

El uso de Big Data en desarrollo (intervenciones a medio-largo plazo) está despegando y UN Global Pulse se centra en asesoramiento en intervenciones de innovación apoyando a estados miembros y agencias de Naciones Unidas. Además estamos trabajando en el desarrollo de modelos de medición y en intervenciones humanitarias donde no es tan habitual poder testar la innovación. También trabajamos intensamente en temas de privacidad, estableciendo principios y buenas practicas- de tal manera que el uso del big data es responsable.

La revolución de los Datos tiene que ser para la gente y con la gente, por lo que asegurarse el respeto de los derechos humanos, especialmente para las poblaciones mas vulnerables es fundamental.

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